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Asno - ZooWeb Plus

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El Asno

Perisodáctilo de la familia de los équidos que se halla en casi todo el mundo. Su alzada varía según las razas. Las características más importantes que presenta son las siguientes: orejas largas, cola provista de una borla terminal, pelaje casi uniforme y callosidades (castañas o espejuelos) sólo en las patas anteriores. Robusto, sobrio y rústico, en muchos países es todavía un magnífico animal de tiro y de silla.

Gracias a su notable memoria, el asno doméstico conoce perfectamente a su amo y sabe seguir sin la menor vacilación los caminos por los que ha pasado antes una sola vez.

El garañón es un asno macho, de respetable tamaño, destinado a la procreación. Los de algunas razas son especialmente apreciados para la producción de mulos.

El mulo tiene mayor alzada y es más fuerte que el asno, pero se caracteriza también por la frugalidad y la dureza, y, en cuanto a su resistencia al frío, es superior a la del asno

A pesar de las diferencias de aspecto, debidas sobre todo al clima y a la alimentación, todos los asnos domésticos pertenecen a la misma especie y, al parecer, descienden en su totalidad del asno de Nubia.

El Asno

(Equus asinus)

En Africa el ASNO fue domesticado por el hombre desde las épocas más remotas. Si se compara al pobre asnillo europeo, que lleva sacos sobre su lomo y arrastra fatigosamente carritos, con sus hermanos africanos, casi parecería lógico creer que pertenecen a una especie distinta, tan marcadas son las diferencias entre ambos. El asno de las regiones europeas es un animal testarudo y obstinado, considerado generalmente -desde luego sin razón- como el símbolo de la estupidez y la ignorancia. En cambio, el asno africano, especialmente el egipcio, es un animal bello, vivaz, muy trabajador y resistente, muy poco inferior al caballo por los servicios que rinde al hombre e, incluso, superior en algunos aspectos.

El asno soporta el frío y la humedad peor que el caballo: por eso los más bellos ejemplares se encuentran en Persia, Siria, Egipto, Berbería y en Europa meridional. Los de inferior categoría son los que viven en Africa central, o bien en los límites de su área de dispersión de las regiones europeas.

Los sentidos del asno doméstico están bastante desarrollados: en primer lugar figura el oído, después la vista y luego el olfato; parece ser que el tacto no es muy fino, ni tampoco el gusto. Las facultades intelectivas de este équido no son tan pobres como generalmente se cree: de hecho tiene una memoria excelente y sabe encontrar cualquier sendero, aunque lo haya recorrido una sola vez. Además, aunque parezca estúpido, es sagaz y listo, y sobre todo completamente pacífico.

Se contenta con la alimentación más sencilla y hasta escasa: la hierba y el heno desdeñados por una vaca son gustosamente aceptados por él y llega hasta a comer ortigas y plantas espinosas, como, por ejemplo, los cardos. En cambio sabe elegir las bebidas y se niega a beber aguas contaminadas.

Las razas de asnos criadas en la actualidad no son muy numerosas, presentando una notable heterogenenidad, sobre todo en lo que se refiere a la alzada que, medida en la cruz, varía desde menos de un metro a 1,60 m. La cría del asno se efectúa hoy día siguiendo criterios racionales en centros de selección especializados, cuyo primordial objetivo es la cría de sementales, elegidos para utilizarlos en la producción del mulo, que, como ya se sabe, es un híbrido resultante del cruce entre el asno y la yegua.

En la especie asnal, el macho se destina a la reproducción a los treinta y seis meses y la hembra a los cuarenta y ocho. A un asno se le asignan, anualmente, de cincuenta a noventa hembras. La gestación dura trescientos sesenta días y en cada parto nace un pollino o buche, que pesa unos 30 kg y es amamantado durante ciento cincuenta días, completando su desarrollo somático a los sesenta meses. Estos animales tienen un promedio de vida de unos veinticinco años.

El caballo y el asno se han apareado desde los tiempos más antiguos, y de estos cruces nacieron híbridos llamados mulos y burdéganos. Se llaman mulos los que han nacido de un asno y una yegua, y burdéganos los que proceden de un caballo y una burra; tanto unos como otros se parecen más a la madre que al padre.

El MULO no es muy inferior al caballo en lo que respecta al tamaño y a la forma del cuerpo, pero en cambio se diferencia bastante por la cabeza, por la longitud de las orejas, por tener la raíz de la cola recubierta de cortos pelos y las ancas más robustas y las pezuñas más estrechas, más parecidas por lo tanto a las de los asnos. En el color del pelaje se parecen casi siempre a la madre y rebuznan como el padre.

El BURDEGANO presenta formas menos perfectas, es de menor tamaño y tiene las orejas más largas, como la madre. Del caballo conserva tan sólo la cabeza, que es larga y delgada; las ancas, que son amplias; la cola, peluda en toda su longitud, y el clásico relincho. También revela el caracter perezoso de la madre.

Un mulo pesa, en el momento del nacimiento, entre 35 y 40 kg; es amamantado durante doscientos cuarenta días y completa su desarrollo físico a los sesenta meses. La duración de la vida es, aproximadamente, de unos veinte años

Las inmensas fatigas han envilecido de tal manera al asno doméstico, que casi ya no se parece a sus abuelos; es de menor tamaño, tiene un color gris ceniciento mucho más claro y sus orejas son más largas y más blandas. Además su innato amor por la libertad se ha convertido en mera paciencia, y su valor, en capacidad para soportar los bastonazos.

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